Centro para la Democracia Proactiva

PROGRAMA DEL PARTIDO DEL PUEBLO CUBANO DE RENOVACION ORTODOXA:

I PARTE
==========================ÍNDICE===============

Introducción…………………………………………………………………………………………………………1

Declaración de Principios…………………………………………………………………………………………2

Programa Doctrinal del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa………3

Plataforma de Gobierno del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa.4

Decálogo de la Ortodoxia…………………………………………………………………………………………5

Teoría y Práctica de la Ortodoxia………………..……………………………………………………………6

Descripción e interpretación programática del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa…7
I-. INTRODUCION

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa elabora un programa de gobierno en el poder, respaldado por elecciones totalmente democráticas. Por tanto, aboga y cooperará como partido en la instauración de una Junta de Gobierno para el período de transición que, corrija en el menor tiempo posible las principales distorsiones institucionales y de derechos existentes en el país.  No obstante, en esta etapa hará pública una serie de recomendaciones a partir de las circunstancias actuales y las aspiraciones políticas, económicas y sociales del pueblo cubano a corto plazo.


INTRODUCION AL
PROGRAMA DEL PARTIDO

La palabra <<ORTODOXIA>> en el caso del pueblo cubano alcanza una significación muy especial. Más que su significado real, representa toda una corriente política y de pensamiento, muy identificada con la figura de su mayor exponente: Eduardo René Chibás Ribas, quien la dotó de ese matiz especial de honradez y dignidad que en esencia perdura hasta nuestros días.

Hay que poner los ojos en la Ortodoxia como una obra de fe. La Ortodoxia es la luz, no los hombres que, a veces con mucho esfuerzo la tratan de llevar y que por su natural condición humana pueden errar. Si de ella se quiere hacer una obra grande, hay que verla por encima de todas las cosas, como la doctrina suprema de entrega y honestidad política, considerando el engaño y la manipulación política como estafa, prevista y sancionada por la Ley.

Este fenómeno político-social genuino de la sociedad cubana tiene todo su valor y razón en el pueblo cubano, por lo que todo intento de organizar este sentimiento en partido ha de ser a partir de la voluntad y credibilidad de ese pueblo. No podemos permitir que la manipulación del odio como instrumento político condicione nuestra justa interpretación del amor.

La coincidencia filosófica y doctrinal de dos movimientos políticos generacionalmente diferentes, sin previa coordinación o conocimiento, como el Partido del Pueblo Cubano (ortodoxo) y el Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa demuestra que la Ortodoxia como filosofía política es la plataforma programática natural del pueblo cubano.

En toda obra humana la interpretación juega un papel muy importante, y la Ortodoxia no ha escapado de estas derivaciones del hombre. Por eso a ratos, como en las denominaciones religiosas, encontramos alguien que se atribuye la verdad, como condición absoluta de su interpretación.

En todas las religiones hay un elemento en común, la existencia de un Dios, no importa cuál sea el Dios de su elección. Del mismo modo, los “ortodoxos” tienen un solo pueblo por el cual y con el cual trabajar, por encima de cualquier concepción personal. Otra cosa es desconocer la realidad cubana y permitirle como hasta hoy a personas inescrupulosas, muchas veces protagonizando partidos, que se convierten en los peores enemigos del pueblo, como ha pasado con el PARTIDO COMUNISTA, al que se le permitiera como único, y rector del acontecer político e ideológico de nuestra sociedad.

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa, lo primero que hizo fue salirle al paso a todas las interrogantes e inquietudes del pueblo cubano y elaboró un programa denominado: Programa Popular de Salvación Nacional, que más que todo respondía al interés práctico y palpable de los que en realidad debían y tenían que ser protagonistas de los cambios en Cuba.

Cuba necesita del discurso coherente y que todos necesitan escuchar, para aunar voluntades y con ello favorecer la causa cubana, que por justa es noble, dándole el protagonismo y el mérito histórico a todos aquellos que soportaron una dictadura por tantos años. No podemos vivir del recuerdo y del sacrificio pasado que nos justifique, mientras queda tanto por hacer.

Nuestra lucha ha de ser dinámica, proyectándonos al futuro a partir del presente, sin repetir métodos viciados por el tiempo, que se ha encargado de demostrar su poca utilidad.

La estrategia del PPCRO es devolverle al país lo que perdió como República, en la recuperación de una sociedad civil, olvidando atributos generacionales que nos pongan a unos por encima de los otros. La Ortodoxia sólo será grande si en términos de democracia es capaz de llevarle al pueblo cubano lo que no adquiere desde dentro y detesta desde afuera. Son muchos los cubanos que no quieren para su país actitudes y condiciones ya vividas.

El patriotismo no es verdad sin la acción del pensamiento, como razón y voluntad del sentimiento. No hay nación con amor de Patria – si de ésta – sólo queremos premio al sacrificio, para nuestro propio interés. Los hombres no se miden por la cantidad de sacrificios, sino por el amor y el desinterés con que lo hacen.

Para los que creen en el Señor, hagan su voluntad en la obra del bien. A los hombres que sólo creen en sus propias obras–de bien o mal– también necesitan del amor para hacerlas, porque aún en su maldad tienen seres que se quieren, entonces es mejor que juntos hagamos un mundo mejor para todos.

La sabiduría es una forma de alegrar la inteligencia y las dos son obra de Dios y sólo son dignas en los hombres que se pronuncian por el bien de hacer, más que decir, para poner fin al sufrimiento.

2-. DECLARACION DE PRINCIPIOS

La declaración de principios del El PPCRO no es un concepto abstracto, proclive a la manipulación, sino que detalla los compromisos morales y éticos para con nuestro pueblo. Por tanto:

1-. El PPCRO se fundamenta como una organización política, que defenderá un Programa de Gobierno bajo todas las estructuras democráticas en funciones. Se supone que para esa etapa ya se hayan corregido las principales deformaciones políticas del sistema comunista precedente.

2-. El PPCRO se enfoca en una mayoría popular que no necesite formar alianzas con otros partidos que comprometan la implementación de su programa de gobierno. Además, buscará mantener el apoyo popular que lo convierta en la primea fuerza parlamentaria capaz de impulsar las leyes que más favorezcan a la población.
2-. El PPCRO reconoce el valor histórico de las diferentes constituciones elaboradas en Cuba, incluida la constitución de 1940, pero el tiempo y les circunstancias imponen crear un Pacto Social que recoja bajo un Código de Derechos fundamentales los principales derechos de los ciudadanos y funja como ley suprema de la nación, que no podrán ser sustituidos ni violados por ningún gobierno de turno. Además, el PPCRO se suscribe a todos los pactos y tratados internacionales en defensa de los derechos universales, como la Carta Universal de los derechos humanos. Los beneficios de bienes y servicios ofrecidos por las instituciones del estado, las corporaciones y personas privadas y públicas serán recogidas como leyes complementarias locales o nacionales.

3-. Formar un programa de gobierno a partir de las necesidades y prerrogativas de las demandas y aspiraciones de las instituciones de la Sociedad Civil, como elementos catalizadores de las necesidades y aspiraciones del pueblo que representan y que están en constante consulta con las masas.

4-. Instaurar un sistema nacional de fiscalización que evite la corrupción. Evitar manejos de fondos públicos a discreción. Rendición Fiscal para todas las personas y entidades jurídicamente reconocidas en el país.

5-. Elaborar un Programa suficientemente abarcador, para la satisfacción de una gran mayoría de la población. No es la ambición de un grupo o partido, con único interés de formar gobierno como forma de hacerse con el poder, sino la aspiración misma de que elaborar un programa de gobierno que contempla las principales aspiraciones políticas, económicas y sociales del pueblo cubano, bajo la responsabilidad y voluntad de un gobierno capaz de hacerlo cumplir. El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa impulsará la figura jurídica de la estafa política, donde todo político que realice promesas sin cumplir lo prometido, solo con la intensión de engañar o manipular a las masas para su beneficio personal, debe enfrentar la responsabilidad penal por tales hechos.

6-. Convertir a Cuba en un país próspero, con seguridad ciudadana y gobernabilidad asegurada, con todos los mecanismos necesarios que garanticen la alternancia del poder y que se haga cumplir la soberanía popular como derecho supremo del ciudadano. Un país con cultura democrática y mecanismos funcionales que eviten cometer viejos o nuevos errores. Porque los hombres pasan y los pueblos quedarán siempre como resultado de sus buenos o malos oficios y hay que asegurar la continuidad de lo que en bien se logre.


3-. Programa Doctrinal del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa:


El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa elabora un Programa de Gobierno, que rescatará en espíritu, el programa del Partido del Pueblo Cubano (ortodoxo) concebido entre los años 1947 y 1951 y que fuera aprobado por su fundador, Eduardo René Chibás Ribas, pero atemperado a las nuevas realidades y circunstancias de nuestra nación y del actuar político internacional, pero sin desconocer todas aquellas premisas que llevaron a la Ortodoxia a convertirse en la principal fuerza política y filosófica de la nación cubana.

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa, al iniciar sus tareas declara su aspiración a integrar una moderna organización política, que sirva de instrumento al pueblo cubano para lograr sus objetivos históricos, de libertad política, libertad económica y empoderamiento social.

Nuestro país exige que los partidos políticos abandonen la etapa infecunda del caudillismo y cualquier actitud que refleje rasgos de cualquier idea socialista, que los resultados de la vida cívica sólo pueden alcanzarse como consecuencia de las condiciones personales, la meritocracia, no por servilismo ideológico alguno.

En un país como Cuba, en que un régimen devenido  en un partido único que no han resuelto ninguno de sus graves problemas de carácter político, social y económico, se hace necesario realizar estudios que permitan identificar cualquier intento de manipulación para volver a engañar a nuestro pueblo con esas ideas socialistas que tanto dolor le han causado a nuestro pueblo y formular un programa que contemple la realidad nacional y sea capaz, mediante su realización práctica, de resolver los problemas básicos de la nación bajo la bandera del comunismo.

La Doctrina del Partido Ortodoxo (Independencia Económica, Libertad Política y Justicia Social) será sustituida por una concepción más actualizada y ajustada a nuestra realidad política como: la libertad política, la libertad económica y empoderamiento social, como guía estructural y espiritual de nuestra línea de trabajo. En ella se recoge la esperanza y fe de una causa, que aún no ha encontrado su lugar en el pueblo cubano y que el Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa hace suya y se compromete a reorientarla en el curso histórico que le corresponde.

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa, formula en este documento sus anhelos y propósitos más inmediatos, dando así cumplimiento a prescripciones de obligatoria observancia del Código Electoral y anuncia que la Asamblea Nacional que se constituya como consecuencia de la reorganización del partido, vertebrará un extenso programa que recoja las necesidades más perentorias de la población, que serán la prioridad de nuestra organización encontrar los mejores métodos para resolverlas.

El Programa de todo partido político moderno contiene las aspiraciones máximas de la agrupación; y como realidades inmediatas, de posibles realizaciones, que satisfagan un conjunto de aspiraciones y expectativas de la población.

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa, trata a través de este Programa recoger las necesidades elementales de nuestro pueblo, no obstante, será un libro abierto a las nuevas inquietudes y realidades de una sociedad cambiante.

La Doctrina del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa será fuente constante de consulta y parte integral y complementaria del Programa de Gobierno y de la Plataforma Programática del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa.

Sin embargo, en virtud de no entrar en conflicto de interpretación o matices de sublimidad y por respeto a sus fundadores, decidimos conducir el Partido bajo la identidad: Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa.

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa define como democracia, el concepto universalmente reconocido, con elecciones libres, periódicas, multipartidistas y transparentes a toda prueba. Asume como suya la Carta Democrática de la OEA y se fundamenta en las libertades concebidas en la Carta Universal de los Derechos Humanos.

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa asume como suyo el Himno creado y donado por Orestes Santos, quien lo hizo inspirado en el Partido del Pueblo Cubano (ortodoxo). El logotipo del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa fue creado por Manuel González Breceña y diseñado por Porfirio Delángel.

La filosofía política que responde a esta denominación Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa se ajusta a lo conceptuado con el anarcocapitalismo, inspirado en los conceptos por la Escuela Austriaca y como un partido de entidad conservadora.

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa reconoce como suya, las fechas que dieron origen a su fundación: el 8 de septiembre de 1992 en los jardines de la Iglesia de San Francisco, en Santiago de Cuba, con la intención de rescatar el pensamiento del Partido Ortodoxo y ratificado el 8 de septiembre de 1996, asumiendo como su consigna de lucha la sentencia, “Seguidores de Chibás por la Vergüenza y la Dignidad”.

Las circunstancias históricas y la presentación pública del programa, Programa Popular de Salvación Nacional, hacen del 24 de febrero de 1997 una fecha trascendental del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa

Las razones históricas del 24 de febrero son bien conocidas, como el Grito de Baire, el derribo de las avionetas de la organización humanitaria “Hermanos al Rescate” y de significación para nuestro partido por la salida de la cárcel el 24 de febrero de 1996 de Diosmel Rodríguez Vega, fundador de esta agrupación política.


CONCLUSIONES DOCTRINALES:

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa, reconoce que el Partido Comunista ha sido en Cuba el causante más directo de las profundas divisiones que hoy se observan en la gran familia cubana y que, lejos de defender los intereses nacionales, se convirtió en el peor enemigo de la democracia, fue su estrategia de siempre minar y destruir todas las instituciones de la nación.

El Partido del Pueblo Cubano, es un partido de sana doctrina nacionalista y democrática, de actitud permanente contraria a todo régimen totalitario y, por tanto, al comunismo. Nos separan de los comunistas, esenciales discrepancias ideológicas, de tácticas y de procedimientos. Precisamente por esa ideología nuestra es que condenamos toda medida que atenta contra los principios básicos en los cuales se asienta la democracia.

A la democracia se le defiende con actos de inconfundible sabor democrático, vale decir, a través de una militancia democrática. Con las armas poderosas de la razón, que se asienta en la ley. Lo otro, en la práctica: persecución de adversarios políticos, censura a la libre expresión y el control de cualquier forma de la voluntad popular es colocar al país de nuevo en una dictadura.

La mejor forma de defender la democracia es practicándola, porque la democracia es indivisible y toda agresión a los derechos de cualquier ciudadano debe ser condenada. Son los tribunales y las leyes de la nación, los únicos que deben decidir lo que es ilícito. Nunca los gobiernos. Los cubanos sabemos, por amarga y dolorosa experiencia la historia de los gobernantes que pretenden yugular la libertad y erigirse en mayorales de sus pueblos.

Por tanto, no es competencia del PPCRO considerar la legitimidad o no del Partido Comunista, pero si abogará porque bajo esa denominación no se permita su nominación en la vida política de Cuba, tomando en cuenta los daños causados a la nación. También velará que bajo esa doctrina, independientemente del nombre que se escoja, no sea permitido ningún partido polito,  exigiendo el comportamiento constitucional de los mismos, tanto desde la posición de gobierno como en la oposición, para garantizar la implementación práctica de la gobernabilidad democrática.

La política social del PPCRO en la práctica, puntualizará de qué modo y vía quedará asegurada la verdadera justicia social, supervisada y controlada por una sociedad civil fuerte, para evitar la simulación y la dilapidación de los recursos o que los demagogos de izquierda o derecha lucren o sienten sus estrategias políticas en las siempre presente esperanza de los más pobres.

4-. Plataforma de Gobierno del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa.

La percepción del PPCRO sobre la realidad existente, que necesita de un Gobierno de transición para montar las bases de la gobernabilidad democrática:

 

Un Junta de gobierno en Cuba debe enfocarse a partir de las circunstancias en el momento de la transición. Una inestabilidad en la administración de la política en Cuba en estos momentos está constantemente transformando la realidad. Sin embargo, la situación cubana en la actualidad puede resumirse así:

  1. a) En lo político: Un sistema político totalitario, que controla la vida y el pensamiento de los ciudadanos, bajo métodos de represión: físicos, psicológicos y de marginación que, comprometen y condenan al individuo y sus familiares al ostracismo social. Una sociedad sin alternancia del poder y sin soberanía ciudadana, donde el individuo no tiene derecho que ejercer, ni la sociedad mecanismos para validar el descontento popular ni redefinir su destino con la toma de decisiones como pueblo.b) En lo económico: Una economía devastada por casi 70 años de un modelo económico fracasado que, ahora tratan de salvar las averías del socialismo con un capitalismo de estado y familiar como casta, y una economía privada subordinada a un régimen político totalitario, que no da pie a una libertad económica garantizada por la seguridad jurídica.c) En lo social, una Sociedad Civil artificial, con organizaciones oficialistas que distorsionan el papel de las ONGs, tanto en el seno de la sociedad cubana como su representación a nivel internacional. Una población que ha perdido el concepto y los valores de la propiedad ajena. Sin incentivos y motivaciones para el trabajo y desarraigada de los valores morales tradicionales inherente a la familia, atribuyendo a una supuesta libertad, bajo la tutela del Estado, menoscabando el derecho de las personas de una libertad plena para a actuar bajo su libre albedrío, respetando los valores morales de la sociedad.

 

POLITICA DE GOBIERNO:  El PPCRO propondrá y trabajará por una Asamblea Constituyente que de origen a un Pacto Social que garantice los principales derechos de los ciudadanos, protegidos por la separación de poderes y sus atribuciones, propuestas en su programa de gobierno.


Poderes:

Legislativo:

El PPCRO reconoce el Poder Legislativo como uno de los tres poderes del Estado, escogidos sus representantes a través del método convencional: elecciones libres, pluralistas y democráticas internacionalmente aceptadas. Los oficiales electos como legisladores desempeñarán su cargo por un período de cuatro años, sin reelección. Se considerará reelegible el funcionario que reciba el beneficio de la población, cuando por una situación excepcional sea convocado un referendo o consulta popular para extender el mandato del presidente.

Los legisladores ortodoxos, si su presidente se encuentra bajo referendo para la reelección, automáticamente pueden someterse a ese referendo. Los legisladores del PPCRO se apoyarán en las recomendaciones de la Comisión Técnica del PPCRO para sus propuestas de ley y votaciones. Así como de las preocupaciones sociales emanadas de las ONG’s y los organismos de consulta de la rama en cuestión. Así como también reconocerán y lucharán por las necesidades propias de su comunidad electoral.

Por tanto, los legisladores del PPCRO no están obligados a votar por la línea partidista, si pone en riesgo su apoyo popular en su entorno electoral.

Ejecutivo:

El Poder Ejecutivo, encabezado por el presidente tendrá un período de gobierno de cuatro años, sin reelección. El presidente, si los sondeos de opinión aportan que ha desarrollado un trabajo encomiable, excepcional podrá convocarse un referendo popular antes de vencerse su período de mandato, de ser avalado por la consulta popular, podrá aspirar a un segundo período de cuatro años más a través de un proceso electoral. Concluido el segundo mandato, no podrá volverse a postular para próximas elecciones.

El gobierno desempeñará su organigrama de administración del Estado, a partir de tres gobernadores, uno por cada región: Oriental, Central y Occidental, un “Alcalde Mayor”, para cada una de las provincias actuales y alcaldes regulares para los diferentes municipios del país. Sin embargo, el PPCRO propone eliminar la provincia Granma y convertir a Bayamo y Manzanillo en ciudades con administración propia como es el caso de otras ciudades grandes con “Alcalde Mayor”.

La Junta de Administración se encargará de delinear las funciones y atribuciones de las diferentes las instituciones por niveles.

Judicial: El cuerpo judicial es independiente y, por tanto, el ascenso en la escala de poder obedece a su propio organigrama de funcionamiento, incluyendo las máximas autoridades del Ministerio de Justicia. El fiscal general de la República estará bajo las prerrogativas del Poder Judicial y no del Poder Ejecutivo.

Todos los conflictos legales estarán bajo la jurisdicción del Ministerio de Justicia, nadie puede estar por encima ni por debajo de la ley. No se reconoce ningún tipo de inmunidad ni diplomática ni parlamentaria que impida abrirse una investigación ante la presunción de un delito, que no esté relacionado con sus funciones de funcionario del Estado.

La vigencia de la corrupción como mal endémico de la administración pública y privada, obliga a establecer mecanismos de fiscalización que no permitan el fraude a las instituciones públicas. Será política del PCRO como gobierno hacer valer su histórica consigna: “Vergüenza contra dinero”.

 

POLITICA INTERNACIONAL del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa.

La política internacional del Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa se fundamenta en las relaciones con países democráticos, no mantendrá relaciones gubernamentales con dictaduras y la relación comercial será responsabilidad y riesgos del sector privado. 

 

El PPCRO cuestiona el funcionamiento de la Organización de Naciones Unidas, la considera responsable de los abusos cometidos por los regímenes totalitarios y su ineficiencia en los conflictos internacionales. Además, genera gastos innecesarios y mala utilización de los fondos aportados por los países miembros.

Por tanto, el PPCRO considera una obligación moral y política refundar la Organización de Naciones Unidas, bajo otro esquema que represente los intereses de todas las naciones. Por lo que bajo el actual esquema el PPCRO no buscará su incorporación, algo que implica aportar fundos que, muchas veces se utilizan para apuntalar regímenes opresores, como ha sucedido en el caso cubano.

El PPCRO está de acuerdo con la firma y posterior cumplimiento de los acuerdos y tratados internacionales que estén relacionados con los derechos humanos, la paz y la seguridad mundial, siempre y cuando esos acuerdos sean vinculantes que impliquen medidas directas que obliguen a su virtual cumplimiento.

El PPCRO como Gobierno abogará por un acuerdo beneficioso, en cumplimiento a lo dispuesto en el documento abrogatorio referente a la Enmienda Platt, concerniente a la Base Naval de Guantánamo recogido en Tratado de Relaciones de 1934 firmado en Washington el 29 de mayo de 1934 por los representantes de Franklin D. Roosevelt y Carlos Mendieta.

Así como considera prioridad una relación política y comercial con los Estados Unidos,  que garantice la estabilidad para ambas naciones y como premisa de una política de Seguridad Nacional.

La deuda externa de Cuba se reconocerá como prueba de la mala administración histórica y se renegociará su cancelación mediante un compromiso moral, pero sin compromiso de pago alguno con sus acreedores, ya que esa es una responsabilidad compartida de ellos con los gobiernos anteriores. No será responsabilidad del PPCRO deudas que pongan en riesgo la gobernabilidad democrática, impidiendo que los fondos públicos vayan a los programas que verdaderamente necesita el pueblo cubano para su reconstrucción.

La política exterior del PCRO se sustenta en el respeto mutuo, la distensión y la paz, pero no respalda ni considera legítimo todo gobierno, incluyendo el de nuestro propio país, si no representa los intereses del pueblo y sus instituciones y sus estructuras políticas, económicas y sociales. Lo considera, como una norma y obligación moral en las relaciones diplomáticas entre las naciones.

El PPCRO es partidario de la soberanía nacional limitada, que no pude servir de escudo para transgredir la soberanía popular de su pueblo. Por tanto, aboga por redefinir los atributos de la ONU y de su reestructuración para que la misma cumpla fehacientemente con los objetivos y principios para lo que fue creada.

El PPCRO aboga por un tratado de libre comercio, formando un bloque con los países del Caribe que comprendan su importancia económica y no hagan de ello motivo de una confrontación política.

El PPCRO como plataforma de gobierno defenderá la revisión de cualquier acuerdo o tratado que por cualquier situación histórica o circunstancial se haya firmado y que lesione los intereses de la Nación cubana.

EL PPCRO ratifica los principios históricos del Partido del Pueblo Cubano (ortodoxo) respecto a su Política Exterior, por su vigencia y contraste con la realidad en cuanto al terrorismo de hoy, cuando definió:

En un momento de resonancia universal como el presente, que tan profundamente repercute en nuestra patria-pedazo del continente sobre cuya seguridad pesan oscuras amenazas-. Estimamos que ha llegado para Cuba la hora de asumir la faena responsable de articular y armonizar todas sus fuerzas en un impulso común que se anticipe correctamente a la agravación de una crisis cuyas consecuencias y dimensiones resulta muy difícil de vaticinar”.

Toda forma de terrorismo, tanto nacional como extranjero, recibirá la mayor repulsa ciudadana y será obligación del gobierno utilizar los recursos necesarios para enfrentarlo. La motivación política no se justifica con el terrorismo, por lo que Cuba como nación se incorpora a la alianza mundial contra este flagelo de la humanidad y pide su incorporación a alianza regional de seguridad y cooperación militaral Escudo de las Américas.


POLITICA ECONOMICA.

 

El PCRO asume y define el tópico Independencia Económica, como el derecho supremo del hombre a buscar su sustento económico y el de su familia, que el país debe garantizar una autosuficiencia tal, que no tenga que depender del mercado exterior como única alternativa de supervivencia, que el mercado interno o doméstico sea la primera prioridad de la nación en cuanto a mercado.

Una política económica de producción y servicios, que permita un mejor equilibrio entre las fuerzas productivas y el consumo, incluyendo el sector turístico.

La situación actual de Cuba requiere de una etapa de organización política y económica comprensible, que posibilite la instrumentación de un austero programa de gobierno, porque las necesidades acumuladas no permitirán llevar a todo un pueblo, a corto plazo, al nivel de vida deseado. Por tanto, para encaminar económicamente se necesita de una Junta de Gobierno que enfrentará el desafío de esta primera etapa en transición.

La política económica cubana debe estar basada en la alta productividad, por tanto, debe ser correspondida con una política de salarios, científicamente determinada. Donde el salario esté en plena correspondencia con las ganancias y el costo de la canasta básica. O sea, el programa de gobierno del PPCRO se fundamenta en la asequibilidad económica, donde el poder adquisitivo se corresponda con el nivel de ingreso.

El PPCRO buscará nuevas formas de contribución o impuestos, donde el sector privado, incluyendo las pequeñas y medianas empresas puedan vincularse mediante sus impuestos al desarrollo de su entorno local. De acuerdo con la situación económica del país en el momento de formar gobierno el PPCRO tendrá en cuenta la utilización del capital de las empresas en proyectos de desarrollo de la inversión con relación a los impuestos, ya sean directos o no. Como vía para la reconstrucción económica del país la registración de los pequeños negocios debe ser ágil y sin restricciones burocráticas que conlleven a la corrupción administrativa.

El PPCRO recurrirá a todos los mecanismos necesarios para utilizar como moneda nacional el dólar americano que, haga atractivo el mercado interno o doméstico, elevando los niveles de ingresos de la población y su poder adquisitivo. Los nacionales y la población flotante deben ser los principales y mayores consumidores del producto nacional.

Toda actividad económica como sustento individual o familiar se considera lícita, es responsabilidad del gobierno y la administración pública local su adecuación, conforme a la ley para que la puedan realizar, pero nunca en detrimento de su libre ejercicio y jamás podrán ser reprimidos de forma alguna bajo el concepto de actividad económica ilícita, siempre que los productos o servicios gocen de su legitimidad de origen.

POLITICA SOCIAL

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación Ortodoxa considera una visión errónea contemplar las demandas sociales, en pro de los derechos ciudadanos, como una acción izquierdista, esto descalifica cualquier iniciativa que contemple la justicia social.

La bandera de la justicia social se le ha dejado irresponsablemente al izquierdismo internacional. Sin embargo, la justicia social sólo es posible cuando existen los recursos y bienes necesarios para beneficiar a los necesitados. La justicia social es patrimonio de la humanidad.

El capitalismo social puede resolver como parte de la inversión económica, las inquietudes sociales de su radio de acción, no como una motivación filantrópica, sino como una forma de asegurar un clima de tranquilidad ciudadana beneficiosa para un desarrollo armonioso del sector empresarial.

La justicia social no puede convertirse en un fenómeno redentorista, que sus excesos sobre pasen la capacidad de las fuerzas productivas, como fuentes generadoras de riquezas, en virtud de los planes sociales.

Según la doctrina del PPCRO, la verdadera justicia social está en poner a todos los individuos en capacidad de pago, no en exonerarlos de ello. La gratuidad prostituye el concepto del valor.

El Partido del Pueblo Cubano de Renovación adoptará todas las medidas necesarias al objeto de mejorar las condiciones de vida del pueblo cubano. La Sociedad Civil se involucrará de forma estructurada en el tejido social, lo que le permitirá actuar como catalizadora de los programas sociales necesarios y sus posibles mecanismos de ejecución.

El PCCRO considera que ninguna época pasada cumplió con las perspectivas del pueblo cubano, por tanto, asumirá como suyo los retos sociales de los viejos y nuevos males, aprovechará cualquier iniciativa pasada positiva y rechaza todos los elementos negativos que afecten la seguridad y bienestar de nuestro pueblo.

El PCCRO aboga por que se creen asambleas de vecinos, que puedan identificar los problemas más agobiantes de su comunidad y apoyar a los vecinos en dificultad. El Consejo de Vecinos podrá dilucidar conflictos, canalizar justicia como supervisor social, pero nunca tendrá participación política y menos bajo intereses partidistas o grupos políticos. El Consejo de Vecino como ente social, nunca será complemento de los aparatos represivos o judiciales.

La Sociedad Civil tiene una gran responsabilidad en la conformación de un Estado de Derecho, por tanto, su protección y desarrollo es prioridad para el PPCRO, pero a su vez reconoce que las fuerzas sociales deben utilizar sus energías en beneficio de la comunidad que defienden, pasando de ser una fuerza únicamente demandante, en una fuerza ejecutante, liderando las masas en la construcción de su propio estado de prosperidad.

La sociedad debe estructurarse alrededor de todos sus intereses, conformando cuantas organizaciones sociales sean necesarias y a su vez recibir el apoyo del Estado, quien debe velar por su buen funcionamiento, delegando en ellas responsabilidades organizativas y ejecutivas de los proyectos sociales.

El PPCRO reconoce la importancia de las organizaciones, tanto en el contexto nacional como internacional, por tanto, cree razonable ocupar el espacio de las organizaciones sociales, como fines ideológicos, que estuvieron funcionando bajo la sombrilla de la lucha social, para liderar un movimiento mundial, pero con fines y propósitos que sí, representen los intereses de los pueblos que dicen representar.

POLITICA CONSTITUCIONAL

La Comisión del PPCRO que elaborará la propuesta sobre Política Constitucional tendrá en cuenta, sobre todas las cosas, establecer el Orden Institucional del país, así como diseñar los mecanismos constitucionales que aseguren la pluralidad política y la transparencia democrática. La experiencia ha demostrado que no solo el ejercicio del voto garantiza las libertades públicas y un Estado de Derecho, se necesitan los mecanismos de supervisión y control, así como la observación a todos los niveles e instancias.

POLITICA LABORAL.

La política laboral del país debe estar fundamentada en las etapas de su desarrollo, no se justifica el desempleo en un país donde hay tantas cosas por hacer. Por tanto, es posible una ocupación plena, durante todo el año, en trabajo productivo y racionalmente bien remunerado mediante la diversificación agrícola intensa, el incremento y la diversificación industrial, la explotación minera, el turismo, etc. Establecimiento del seguro social global, retiro y pensión. Salarios razonables de acuerdo con el costo de la vida.

Los diferendos laborales se ventilarán en los tribunales ordinarios. El PPCRO no se inclina a favor del sindicalismo, ya que en la práctica se han convertido en mecanismos de extensión y corrupción, utilizando a los obreros como tropa de choque para sus intereses políticos y gremiales particulares.

Los incentivos económicos y materiales serán las herramientas necesarias para sacar a las fuerzas laboralmente activas de nuestra sociedad de esa inercia, que se traduce en una apatía laboral, siempre en busca de lo deseado al menor esfuerzo.

Se reconoce el derecho a la huelga como recurso supremo de exigencia para garantizar el derecho de los trabajadores, pero nunca en detrimento o violación del derecho de los demás, referente a los bienes o servicios que tienen que recibir. Las huelgas no pueden sustituir el recurso a los Tribunales como primera opción en los litigios laborales. Y finalmente evitar los influjos políticos que llevan a los sindicatos a situarse por encima de las leyes laborales vigentes.

El Estado puede crear un clima de desarrollo económico que demande la participación de un alto cúmulo de fuerza de trabajo, pero la responsabilidad prioritaria de la ocupación laboral es del propio trabajador.

Se define la jornada laboral de 8 horas diarias, cualquier extensión a las 8 horas se considera hora extra, con derecho a la remuneración adicional que establece la ley.

Todo trabajador tendrá derecho a una justa compensación por diferencia salarial o cualquier forma de pago realizada por corporaciones extranjeras que no se ajusten a las normas vigentes.